Como comerse el sapo nuestro de cada día

Si empiezas el día tragándote una rana viva, el resto del día te parecerá mejor. -proverbio inglés.

Dejemos las ranas para los optimistas. ¿No lo sabías? En la vida real, todos somos comedores de sapos. Algunos los zampan varias vaces al día, otros son verdaderos devoradores de nuestros simpáticos amiguitos. Pero nadie, sin excepción, se libra de tragarse un sapito. ¿Odiabas los deberes de la escuela? Ese era tu sapito. ¿Te da pereza comprobar el email o las RSS? Más sapos. ¿Hacer la declaración de la renta, impuestos y papeleos varios? Más filete de sapo.

¿Qué tienen todos estos sapos en común?

  1. Son feos, es decir que los odias.
  2. No los puedes evitar.

Puedes odiar los viajes a Marte, o el alpinismo sin que por eso sean sapos. Nadie te va a obligar. ¿Pero los impuestos y los deberes? O los haces o habrá “consecuencias”.

Nadie puede vivir a dietas de sapo. Si tu vida consiste en tragar más y más sapos, debes hacer cambios en tu vida. Busca un nuevo trabajo, deja ese hobby odioso o disfruta de más tiempo libre. ¿O es que te organizas mal o te falta formación para afrontar tus tareas? Organizándote mejor y formándote harás desaparecer a muchos sapos y a otros los harás más pequeños. Pero de eso, Dios mediante, ya hablaré en otro artículo.

Porque siempre quedará algún sapo que comer, y en cuanto a éstos, no vamos a dejar ni las ancas.

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Informe emotivo del escritor

Terminé el borrador de mi novela hará una semana. Uno se siente un sandwich de sentimientos. Victoria por un lado y angustia por otra. Porque tengo que esperar un mes para poder revisar lo escrito. ¿Y qué escribo hasta entonces? Gracias a Dios tengo un proyecto que terminar, una novela en formato blog, en inglés, llamada Call it Freedom, que no es que esté muy bien, pero lo que me he divertido no me lo quita nadie. 

Me he dado cuenta de que para escribir una novela hace falta saber administrar las emociones, como en una carrera de fondo, empiezas con una mezcla de entusiamso y dudas. ¿Seré capaz de acabarla? La respuesta corta es “Sí”, la larga es “Sí, pero cuidado con…”

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El cuento de una lágrima que se convirtió en sonrisa

Cortesía Honikum CC -by -sa

Cortesía Honikum CC -by -sa

Hace muy poco tiempo, en un país muy cercano,  un niño estaba llorando. De su  ojo derecho, el que más lloraba, surgió una lágrima  amarga que se escurrió por su cara hasta caer por el aire.

Mientras caía la pobre lágrima se lamentaba – He nacido triste de un niño muy pobre con una vida muy dura -decía, -viviré poco tiempo y moriré estrellada.

Más mira que luego abrió los ojos para ver por última vez la luz de luz de la mañana. El sol inundó su rostro con retales de rayos de naranjas. Entonces vió que caía al surco de una tierra de labor bien preparada y se acordó de  su prima, la gota de agua. -¡Estoy regando a la tierra! -exclamó al sonreir por primera vez en su vida.  

Un micro segundo antes de morir besó a una semilla que, gracias a ella se convirtió en un naranjo. El naranjo creció, se hizo grande y se vistió de flores de azahar, que alegraron la vista del niño… y con tiempo y buen cuidado, convertidas en naranjas, también su barriga.

La mente libre (no me queda tiempo)

    

 

Cortesía Prabhu B CC -by

Cortesía Prabhu B CC -by

La mente libre

Antes nube es lluvia

Agua, río, mar

 

Gracias a un comentarista, Ale, tengo hoy tema para mi blog. Me preguntaba, nos preguntaba:

[…] Que puedo hacer para relajarme mientras hago una tarea si séque me falta otra y ya casi no me queda tiempo?

Ya le dejé una primera respuesta, no obstante, he preferido extenderme un poco por no convertir un comentario en un artículo. Veamos que le puedo decir:

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