El cuento de una lágrima que se convirtió en sonrisa

Cortesía Honikum CC -by -sa

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Hace muy poco tiempo, en un país muy cercano,  un niño estaba llorando. De su  ojo derecho, el que más lloraba, surgió una lágrima  amarga que se escurrió por su cara hasta caer por el aire.

Mientras caía la pobre lágrima se lamentaba – He nacido triste de un niño muy pobre con una vida muy dura -decía, -viviré poco tiempo y moriré estrellada.

Más mira que luego abrió los ojos para ver por última vez la luz de luz de la mañana. El sol inundó su rostro con retales de rayos de naranjas. Entonces vió que caía al surco de una tierra de labor bien preparada y se acordó de  su prima, la gota de agua. -¡Estoy regando a la tierra! -exclamó al sonreir por primera vez en su vida.  

Un micro segundo antes de morir besó a una semilla que, gracias a ella se convirtió en un naranjo. El naranjo creció, se hizo grande y se vistió de flores de azahar, que alegraron la vista del niño… y con tiempo y buen cuidado, convertidas en naranjas, también su barriga.