Informe del Escritor: el terrible 60%

 

Cortesía Stefán CC -by -sa

Cortesía Stefán CC -by -sa

 

 

De acuerdo a una encuesta que cuyo universo y muestra está constituído por dos amigos míos y un perro, el peor momento de una novela es cuando te aproximas al 60% de su finalización. ¿Adivináis dónde estoy?

Sí, ya llevo más de 36000 palabras (suponed que el libro lleva 300 a 400 palabras por páginas y veréis que no es tanto), y uno empieza a sentir tanto el cansancio como las ganas de dedicarse a otra cosa o incluso de cerrar este blog. Vaya.

Es que una novela y dos blogs, uno de ellos en inglés son ya bastante. Añade a eso la vida. ¿Pero a quién me voy a quejar? Me encanta escribir y estoy en un buen momento para ello. Al grano, cosas que he ido aprendiendo.

La emoción al escribir.

Uno de los elementeos necesarios para la perseverancia es poder controlar las emociones. Mirad, esto lo he aprendido corriendo, muchas veces cuando más cerca se está del objetivo más difícil parece. Uno duda de todo, tiene la sensación de que “no sabe escribir” pero no sabe porque. Todo podía estar mejor, los personajes parece que no los acabas de perfilar y…

…bueno pues para eso creó Dios los borradores. 

En otras palabras, cada vez que uno de esos pensamientos de la dimensión ultraoscura aparecen, les doy con una cachiporra y sigo adelante con el plan. ¿Qué no soy Cervantes? Gracias a Dios. El está muerto. En serio, escribid y ya está, la hora de revisar ha de venir luego.

Cuidado con la música

Abundando en el tema de la emoción; yo escribo distinto según como esté. No es lo mismo estar disfrutando como un enano que querer terminar lo de hoy porque se me acumula el trabajo. Y una de las formas de guiar las emociones es escribir con música.

Uno se pone misterioso con Eloy Terrero, solemne con Basil Poledouris y divertido con IFA Wartburg (que por cierto la canción NO va en serio, son suecos imitando a los alemanes de la RDA). Esto parecerá una tonteria pero se refleja en las actitudes de los personajes e incluso en las situaciones que van surgiendo; y eso aún teniendo un esquema.

Gracias que estoy organizado, que si no…

En definitiva, lo que os quiero decir, es que es en este momento de un poco de confusión y dudas cuando más agradezco haber traído un mapa. Sed como Napoleón; tened un plan y estad dispuestos a romperlo en cuanto sea necesario.

(Y entoncéis hacéis otro plan).