El informe del escritor: 15000 alegrías

Cortesía Mike Baird CC -by

Courtesy Mike Baird CC -by

Ante todo, Gracias.

Durante esta semana feliz he recibido numerosas muestras de cariño y aliento. Gracias a todos. Creo que entre hoy y mañana rebasaré la frontera de las quincemil palabras que constituyen la cuarta de la extensión prevista. El tercer capítulo está a punto de ser culminado y estoy disfrutando de cada momento.

Hoy voy a compartir apenas tres notas rápidas: a) mi próximo paso, b) una increible y afortunada casualidad y c) unas palabras de ánimo que os encantarán, aunque no seáis escritores ni gente de esta calaña.

El siguiente paso

En cuanto termine el tercer capítulo tendré que hacer algunas modificacionales a la biblia de mi novela. La recordaréis de mi artículo anterior, se trata de un documento que organiza toda la información del projecto. 

  • Primero: Rescribiré los resúmenes de los capítulos 1 al 3, para que reflejen lo que escribí en realidad. Como véis mis planes, aunque concretos son flexibles, dejo que la historia y los personajes me digan que necesitan. 
  • Segundo: Rescribiré el resumen principal, que no necesitará grandes modificaciones. Sigue siendo básicamente la misma novela.
  • Tercero: Una vez hecho eso, actualizaré el timeline, y las fichas de los personajes y “escenarios”, por robarle un término al teatro. 

Ya hecho esto, estaré preparado para escribir el resumen del capítulo cuarto y adelante. Ya lo sé, parece un montón de papeleo, pero de verdad que la inversión de tiempo da buenos dividendos a largo plazo.

Then, and only then, I will be ready to write Chapter’s 4 summary and go to the real meat of writing. I know, it does seem like a lot of accountancy and paper work, but trust me, it is an investment of time that does pay in the long run.

Casualidades de novela

Cuando Bud Hennekes de A boundless world y edad comprendida muy joven me hizo la terrible pregunta: de qué va tu novela, la respuesta tenía que ser simple. Conversábamos en twitter que limita las respuestas a la extensión de un SMS por lo que tuve que ir al grano. Así que tras pensarlo le respondí: Curar el Mundo. 

Y entonces, la semana pasada va, viene nada menos que John Sobrino a Gran Canaria y da una conferencia sobre como humanizar la globalización. Fui, antes muerto que idiota. No es que comparta todas y cada una de sus ideas, pero tenía unas cuentas bastante interesantes, especialmente sobre como la ignorancia y la mentira son causas de muchas de las injusticias del mundo.

Creo firmemente, sin dudas, que el arte debe dialogar con la filosofía, la ciencia, la religión y la cultura en general para tener algo digno que decir al mundo. Quizás cause sorpresa cuando se sepa que mi novela va destinada al público jovenil, pero soy de la extraña opinión de las mentes de trece años también merecen respeto.

En conclusión, gente, parece magia. Voy, me pongo a trabajar en mis sueños, y como si Dios estuviera detrás de ello, aparece una oportunidad para aprender y mejorar. ¿No es el mundo maravilloso, o tengo las endorfinas por las nubles?

Ánimo, Za Rodinu!

No sé si habéis oído alguna vez que todo lo que hace falta para ser un genio en tu campo son diez mil horas de trabajo. Es cierto. Se siente. 

Ahora, lo bueno es que esas diez mil horas de trabajo lo son también de alegría. Es así como me siento. Vale, hay horas mejores que otras, pero eso es lo que transmite la sensación general. Esto es genial, aunque yo no sea -todavía- un genio.

Venga a trabajar en vuestros sueños, amad vuestra obra, poned vuestra alma en ella. Pronto, será vuestra obra quien amará vuestros sueños. Y si no, al tiempo.

¿Tienes algún gran sueño? Compartirlos puede ser el primer paso en el camino.