Marca personal: Conoce donde te encasillan – es difícil cambiarlo.

 

Cortesia Jensen Chua CC -by -sa

Cortesía Jensen Chua CC -by -sa

 

Artículo original en inglés de Leo Babauta,  Personal Branding: Be aware of your pigeonhole it’s hard to switch en Zen Habits. (Uncopyright)

Mucha gente no se da cuenta de que en cuanto empiezan a hacerse un nombre, está creando una marca… y lo que es más, esa marca resulta difícil de cambiar una vez que está establecida en las mentes de la gente.

 Cuando la gente empieza a conocerte, ya sea en el trabajo, en una relación personal, a través de tu blog o de otra manera, estás estableciendo una reputación… te ponen en un cajetín en sus mentes. Una vez que estás dentro de ese cajetín, es muy difícil salir.

 No es que las primeras impresiones sean todo – la gente no siempre te mete en un cajetín basado en la primera impresión. Pero según te van conociendo, encuentran un cajetín para ti. Y con el tiempo (en realidad muy poco), ese cajetín se solidifica en sus mentes.

El problema llega cuando quieres cambiar: cambiar de carrera, convertirte en una nueva persona, reinventarte a ti mismo como amigo. ¿Cómo salir de ese cajetín? Es muy difícil.

 

Cambio de Carreras y el obstáculo del Cajetín.

 

Pongamos a mí mismo como ejemplo (a Leo Babauta, n.d.t): Me he hecho un nombre como blogger y autor sobre simplicidad y productividad y otros temas análogos de no ficción. Según la gente me conoce me va encasillando en sus mentes. ¿Pero qué pasaría si quisiera convertirme en un escritor de ficción? ¿Es posible?

 No hay muchos autores famosos –famosos de verdad- que en no ficción y que más tarde se hayan hecho autores de ficción de éxito. Algunos autores de ficción empezaron en el periodismo o en el trabajo académico, y se hicieron con algún nombre, pero la mayoría de los lectores nunca habían oído hablar de estos escritores hasta que su primera obra de ficción triunfó en ventas (Twain, Hemingway…)

Se ha hecho, pero es extremadamente raro. ¿Por qué? ¿Son los autores de no ficción malos escritores de ficción? ¿Les falta imaginación? Quizás a algunos, pero alegaría que es muy difícil hacer el cambio con éxito porque la gente ya los ha encasillado.

 Los escritores de ficción pueden escribir no ficción, sobre todo si está relacionado con la escritura. Stephen King, por ejemplo, tuvo éxito con su excelente libro de no ficción “On Writing” (Sobre la escritura)… pero eso no necesitó un cambio de casilla. La gente ya pensaba que él era un novelista de éxito, por lo que leer sobre como se convirtió en un escritor de éxito no necesitaba cambiar su percepción de Stephen King. 

Algunos cambiaron con éxito – cuando hice esta pregunta en Twitter, tuve algunas buenas respuestas, incluyendo a Dave Eggers, Nick Hornsby, Ann Dillard, y algunos otros. Alegaría que el cambio no fue un salto tan grande para la mayoría de estos escritores, que escribieron memorias antes de hacer el cambio. La escritura de memorias no es muy diferente de la ficción, en mi opinión. Pero mudar de ser famoso en el campo de la autoayuda, por ejemplo, a ser famoso por la ficción es mucho más difícil. 

Se aplica también a otras áreas. Michael Jordan trató de cambiar del baloncesto al baseball, y además de una gran diferencia en su talento entre ambos deportes, la gente pensó que sólo se estaba divirtiendo en el baseball. Aún lo consideraban una estrella del baloncesto. 

Algunas personas empiezan haciendo más de una cosa: Bo Jackson fue famoso tanto en el fútbol –americano- como en el baseball… pero lo fue desde el principio, desde que fue conocido. No tuvo que cambiar de cajetín.

 

Como se aplica a tu vida personal

 

De la misma manera que la gente encasilla a un autor, atleta u otra celebridad según les van conociendo, también encasillan a la gente que encuentra en la vida real. Así que cuando la gente te conoce, te encasilla, aunque pueda llevarles un rato antes de que consigan la suficiente información para ponerte firmemente en una buena casilla.

Por ejemplo, digamos que encuentras a alguien en el trabajo… en tus primeras impresiones de la persona, podrías sacar cierta información sobre él y empezar a procesar la información. Notas sobre la persona: “vendedor”, “alto”, “extrovertido”, “amistoso”, “buena presencia”, “agresivo”, “astuto”, “egoísta”.

 

Todas esas impresiones te ayudan a tomar decisiones sobre la persona. Pero podrías no saber, incluso después de pasar una hora con la persona, en que casilla encaja. Pero luego lo buscas en google, y conoces su educación, sus éxitos, familia. Lees su blog, y sacas aún más información. Te lo vuelves a encontrar, hablas por teléfono, trabajas con él en algún proyecto. Pronto tienes una idea razonablemente buena de la persona y la encasillas ahí firmemente. 

¿Pero qué pasa si el tipo quiere cambiar? ¿Qué ocurre si el tipo ya no quiere ser agresivo ni egoísta? ¿Y si desea hacerse una persona que escucha, más compasivo, más amable? ¿Te sería fácil cambiarle de cajetín? 

Es posible, pero no fácil. Necesitaría muchísima nueva información –sus acciones, palabras, nuevos artículos en su blog, relatos de otras personas sobre las cosas en las que está trabajando últimamente. 

Lo mismo se aplica a ti mismo: estás ofreciendo una impresión a los demás, en todo lo que haces, dices y escribes, en tu trabajo y en las relaciones personales. Todos te encasillan. ¿Cuál crees que es tu casillero? Probablemente es diferente para diferentes relaciones, dependiendo de lo mucho que la gente sabe acerca de ti.

 

Cómo aplicar esta idea

 ¿Qué lecciones podemos sacar de otras? Simplemente que debes meditar sobre tus casilleros, sobre como te encasillan y como estás encasillando a los demás. 

Algunos pensamientos.

  • ¿Qué impresiones les das a los otros en las interacciones personales? ¿En Internet – a través de Facebook, Twitter, email, blogs? ¿En el trabajo?
  • ¿Cómo te conduces – eres positivo, enérgico, reflexivo, amable, quejita, negativo, celoso, exageradamente competitivo, colaborador, creativo, perezoso, lleno de confianza?
  • ¿En qué casillero te gustaría estar en las mentes de los otros? Intenta comportarte de esa manera hasta que se haga realidad.
  • ¿Te importa cómo te encasillan los demás? Quizás sí, quizás no, quizás no debieran. Quizás sí que te afectan, y merezca la pena considerarlos.
  • ¿En que casilla te están poniendo los demás, basado en tu trabajo y lo que ofreces al mudo ( a través de tu blog, por ejemplo)? ¿Es ésta la casilla donde quieres estar?
  • ¿En qué casilleros pones a los demás?¿En qué se basa?¿Tienes toda la información necesaria para hacer un buen juicio? ¿Podrías cambiar de casilleros si recibieras nueva información?

 

Ahí van algunas ideas, ¡comparte las tuyas en los comentarios!

2 Respuestas a “Marca personal: Conoce donde te encasillan – es difícil cambiarlo.

  1. Estoy totalmente de acuerdo, cuando Leo tiene razón, tiene razón y perdón por la tautología.

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