Oliver Twist Vive, 3ª Parte, el poder del perdón

No sé si será educado decirte una verdad. Es difícil de aceptar el hecho de que cometemos errores. Y no digamos nada aceptar que todos pecamos, o si lo preferieres realizamos acciones poco éticas de vez en cuando. Quizás no lleguemos a los extremos de Fagin, pero afrontémoslo, aquí nadie posee la perfecta bondad.

Así que todos necesitamos esa cosa tan linda llamada perdón. Y hablo aquí desde el punto de vista individual y social, no el relgioso. Desgraciadamente pedir y conceder el perdón cuesta.

Veamos que pasa con el perdón

  • En primer lugar es gratis. El  perdón ni se merece ni se compra. No hace falta ser cristiano para darse cuenta de que la gratuidad perteneca a la misma esencia del perdón.Si rompes algo y lo reparas ya nadie puede pedirte nada más. Pero tú tampoco, nadie tiene “derecho” a ser perdonado.
  • En segundo lugar es una forma de amor. La persona que te perdona ha decidido ni odiarte, ni ignorarte, ni tratarte mal.
  • En tercer lugar, no debe confundirse con la reconciliación. Si perdonas al aguien no significa que la relación tenga que restaurarse. Quizás sea imposible. Cuando ha habido violencia, cuando el enfado y las mentiras han reinado por demasiado tiempo la reconciliación puede ser imposible o desaconsejable. Déjame dejártelo clarito: no te sientas culpable si decides no retomar una relación. Perdonar no exige la obligación de volver a arriesgar tu vida. Por otra parte, si has sido tu el culpable principal del desastre, por favor no sientas que el único objetivo de tu vida es restaurar esa relación imposible. Aprende y sigue adelante, la vida siempre es más grande de lo que creemos.
  • En cuarto lugar para perdonar no hace falta que el culpable te lo pida. (La reconciliación, sí lo requiere, ojo. Nunca te reconcilies sin petición expresa y concreta de perdón). Porque el perdón depende de tí puedes elegir perdonar, abandonar tu enfando, tus odios y tus miedos y seguir adelante con tu vida.

En un episodio poco conocido Oliver va a visitar a Fagin en la cárcel en la víspera de su ejecución en la horca. El objetivo del niño es salvar el alma del rufián. Pero Fagin ni siquiera ofrece un “lo siento” a Oliver. Es más, le echa la culpa al pobre crío. Y aún así este niño que tiene razones sobradas para odiar al explotador, le ofrece rezar con él. Iluso o no, Oliver demuestra un amor que nadie más tiene.

Dudo que si Fagin hubiese escapado de la horca, Fagin y Oliver se hubieran hecho amigos. Apuesto a que sería lo último que Oliver quisera en este mundo con la posible excepción de volver al orfanato. Y eso aún lo dudo.

En último lugar, ¿Por qué perdona Oliver? Ni idea; ese es el misterio del amor. Pero a lo mejor Oliver vio en ese rufián la persona en que se hubiera convertido, de no haber encontrado la amabilidad de un cobrador de peajes, una vieja viuda y una prostituta que nunca llegarían a ver el fruto de sus acciones.

¿Has sido amable hoy? Quizás hayas salvado una vida.