Mapas mentales en tarjetas

Me ha costado un poco, pero aquí está: la imagen escaneada de una de mis tarjetas. Hará ya cinco años que me inicié en la práctica del mapa mental. Antes trataba de dedicar uno por tema, conferencia, o proyecto.


Pero de hace un tiempo a esta parte me he dado cuenta del valor de las pequeñas tarjetas de cartulina de 100 x 150 mm. Son pequeñas, sí, pero tienen sus ventajas:

1.- Pueden llevarse a todas partes.
2.- Son resistentes.
3.- Como describen un concepto simple, es fácil darse cuenta de los fallos y corregirlos.
4.- Puedes saber donde falla tu memoria, para incidir en los repasos.
5.- Requieren poco tiempo de confección.
6.- Son reutilizables para varias asignaturas, temas o proyectos.
7.- Son fáciles de actualizar, pues a menudo basta con cambiar una sola de tus tarjetas.

¿Bien, y qué pasa con los temas grandes? Hasta hace poco tiempo consideraba que era una desventaja de las fichas, pero… resulta que las fichas se pueden extender en una mesa a la manera de un esquema, un mapa mental, un cuadro sinóptico o lo que quieras. Evidentemente es necesario estar familiarizado con el asunto en cuestión, pero la mera confección de las fichas ya da esa ventaja.

En cuanto a la ficha de ejemplo, trata sobre el Concepto de Acción Positiva, en el contexto de igualdad de género. El número en un cuadro se refiere al número del artículo en cuestión, en concreto el 11 de la Ley Orgánica 3/2007, Española. En cuanto al “13:11”, es una referencia a la fuente donde obtuve la información.