Una manera sencilla de evitar distracciones.

Foto cortesia de Plimberg CC -by

Foto cortesía de Plimberg CC -by

No sé si lo sabes, pero hay un movimiento de vuelta a lo simple en internet. Gente que piensa, y con razón, que muchas de las aplicaciones informáticas que usamos son excesivamente complicadas para nuestras necesidades.

La mayoría de los procesadores de texto, por ejemplo, tienen funcionalidades que sobran incluso en la mayoría de las oficinas. No digamos nada del usuario doméstico. ¿Qué hacer?

Una solución ha sido los programas más simples como abiword u open office. Van muy bien, no dan problemas, se aprenden enseguida y sirven para lo que han sido creados.

Otra solución más extrema son programas como java darkroom, en el cual se ve nada pero una pantalla en blanco (o en negro) y un cursos donde escribir texto. Ni más, ni menos. A mucha gente le da un excelente resultado. Te concentras en el texto, lo guardas y una vez esté terminado lo copias y pegas donde haga falta. Va genial para escribir una novela.

Pero yo te voy a proponer otra cosa, más sencilla aún y de la que dispone casi cualquier aplicación: la pantalla completa. Dándole a F11 o en el menú ver -cambia según los programas, así que búscalo- se ocultan todos o casi todos los menús y te quedas con lo esencial. Luego, dándole a ESC o pinchando en un enlace -normalmente- vuelves al modo normal.

Ya sé que la mayoría lo sabéis.

Lo que quiero es que lo pruebes y luego me cuentas. En esencia:

  1. Ponte en modo de pantalla completa.
  2. Concéntrate en el texto (o en las fórmulas, o los datos, o lo esencial)
  3. En cuanto tengas eso vuelve a modo normal y trabaja en el diseño. Verás que de esa manera váis mucho más rápido.

Y ya está. Es una tontería, pero funciona, especialmente para los distraídos como yo. Eso y desenchufar internet cuando no se usa.