El humilde lápiz


Desde que empecé a usar mi agenda de fabricación propia *, me he ido dando cuenta, por necesidad de las ventajas del lápiz.

Dejé de utilizarlo como herramienta de escritura en el colegio. Te dan un bolígrafo y ya parece que eres muy mayor para el lápiz. Lo tratan casi como un babero, algo de niños chicos. Lo mismo ocurre, en momentos diferentes, con las mochilas y los cuadernos. Es tristemente cómico ver a universitarios tratando de escribir en esas sillas con mesita anexa -que Dios confunda – en folios, cuando un simple cuaderno, o incluso hojas de A5 serían mucho más cómodas. Una verdadera pena porque los convencionalismos sociales – y no existe mayor tiranía que el querer caer bien – nos llevan a abandonar herramientas y hábitos simples, prácticos, baratos y productivos.
En este caso, el lápiz. Mirad, el humilde grafito encerrado en madera tiene las siguientes ventajas:

  1. Precio; tanto en coste inicial como en coste por página escrita, nada en el mundo de la papelería le hace sombra.
  2. Pueden borrarse con facilidad. Una obviedad, pero una obviedad a tener muy en cuenta a la hora de hacer esquemas, apuntes y borradores.
  3. Requiere sólo materiales simples. Ni pizarras de plástico blanco, ni un pda, ni electricidad ni nada. Funcionan igual de bien en Nueva York, que en Saigón que perdido en la Patagonia. Para afilarlo basta un sencillo afilador o casi cualquier cosa que corte. Incluso hay alguien que para este fin pega dos trozos de papel de lija, una de grano más grueso. Con ellos desbasta primero la madera y luego la mina.
  4. Fiable. Ni el famoso bic puede ganarle en esto. Es mucho más resistente que cualquier pluma. Se ve claramente lo que te queda por escribir. No hay sorpresas ninguna.

Es por tanto la herramienta perfecta para el borrador, las cuentas y para anotar todas las pequeñas notas de tareas pendientes y de proyectos. Dadle una nueva oportunidad. No sé, a lo mejor hasta rejuvenecéis.

Para terminar tres consejos:

  1. Para los borradores elegid un lápiz de punta más bien blanda. Los números del 0 al 2 y las letras 2B, B y HB van bien. Más blando puede dar lugar a borrones y son más propios de artistas. Más duro puede ser difícil de borrar y están pensados para ingenieros.
  2. Ya que es barato, no seáis tacaños y comprad algo decente. Pero tampoco hace falta un lápiz de acuarelista, no os paséis.
  3. No descuidéis la goma y cuando borréis hacedlo como decía el profesor, siempre en la misma dirección. Queréis borrar, no matar al pobre papel que no os ha hecho nada.

Foto cortesía de Arquera CC -by