Sábados juveniles: 3 formas de no rendirse al suspenso.

¿Sabes qué es lo mejor del colegio?

Que no puedes dejarlo.

¿Y qué tiene eso de bueno?

Que te deja con una sola opción: o crees en tí mismo o te amargas los años que te queden.

Digo esto porque todos nos hemos sentido inútiles de vez en cuando, otros con frecuencia y a lgunos siempre. Así que lo que pasa es acaban sentados en sus pupitres, aburriendóse mortalmente, esperando el día en que puedan abandonar. A veces la cosa es menos grave, dejan las matemáticas para más tarde y luego más tarde… hasta el fracaso final. Después le pasa lo mismo a lengua, inglés…

Su primer error es no creer en sí mismo. Veamos ahora que puedes hacer para no rendirte nunca.

  1. El éxito depende en cuánto y de que modo trabajaes. Antes de echarle la culpa a tu mala suerte, a Bob Esponja o a tus genes, mira a ver dónde esta el error. Quizás trabajaste menos de lo necesario. Quizás no estudiaste bien. Quizás ambas cosas. Encuentra el fallo y arreglo. Es así de simple, de verdad.
  2. Nunca te llames a ti mismo tonto, gordo, vago o cualquier otra cosas. Nunca te insultes. Un mal hábito siempre se puede cambiar. Sobre todo ahora que eres joven. (Esto no vale como excusa para viejos). Lo único que necesitas es creerte que puedes hacerlo y encontrar quien te pueda ayudar ya sean tus padres, tus profesores… o incluso un libro.
  3. Aprende a ser paciente, también con ti mismo. Si trabajas mucho y bien el tiempo suficiente entonces tendrás éxito. Recuerda: mucho, bien y el tiempo suficiente. Puede llevarte semanas o un par de meses mejorar tus notas. No te preocupes. Es normal. Si un chico gordo empieza a ser deportes no va a ser ni regular la primera semana. (Adivina como lo sé). Pero si continúa entrenándose y cuidando la dieta se pondrá en forma. Lo mismo vale para el colegio.

Todas las semanas, iré compartiendo uno o dos trucos para aprobar. Pero por ahora me basta con que creas en ti mismo. Si haces eso, ya tienes medio trabajo hecho.

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¿Lleva razón Barry Schwartz?

Cuando era profesor aprendí a separar la información de la opinión. Aún así mis alumnos tendían a creer que yo estaba de acuerdo con cualquier autor que les enseñaba. Normalmente llevaban razón y estaban equivocados. Por ejemplo el que yo sea Católico no me impidió (ni debería) introducirles al Marxismo, pero al hacerlo tuve que, tanto como es posible, separar el pensamiento de Marx -y sus seguidores- de mi propia opinión.

Respecto a Barry, ¿lleva razón en que tenemos demasiadas elecciones?

En “La paradoja de la ejección“, escribí, resumiendo sus palabras que Barry efectivamente pensaba que nosotros (“el mundo rico”) disponíamos de demasiadas opciones. ¿Mi opinión? Depende de los detalles.

En el asunto de bienes y servicios, estoy plenamente de acuerdo con Barry.

En cuanto a las ideas, no estoy muy seguro. En muchos países de Europa occidental hay poca variedad religiosa. En política parece irse instalando el bipartidismo, ya en forma pura, ya en coalición. Las naciones emergentes de Asia tampoco parecen salvarse de la tendencia malsalna al pensamiento único.

Sin embargo, Barry estaba hablando de bienes y servicios y en esto, como ya dije, he de darle la razón.

¿Qué decir de sus soluciones? ¿Mejoraría nuestras vidas compartir nuestras riquezas?

Creo que sí, pero si y sólo si nuestras sociedades fueran más sabias. Yo al menos he de confesar que aún me seduce la idea irracional de que comprar algo nuevo me va a hacer feliz. Puedo decir que por fe y creencia personal comparto la idea del compartir, mas aún así confieso que se me hace difícil.

Necesito ser más sabio. Nuestras sociedades han cambiado tan velozmente que ya no sabemos como aplicar nuestros valores. Algunos incluso llegan a decir que los viejos valores ya no sirve de nada. Te diré algo, a mí me enseñaron a vivir con la escasez. Todos los pensadores éticos clásicos -religiosos o no- vivieron en tiempos de pobreza -al menos en comparación con hoy-. Lo que necesitamos es aprender a vivir en sociedades ricas, a abstenernos del mucho comer, a valorar el trabajo y el deber por sí mismos, a re-descubrir el valor de la frugalidad, incluso si económicamente nos podemos permitir derrochar a porfía.

En claro, podemos comer de todo, ¿pero lo resistirá nuestro cuerpo?

Debemos a prender a ser ricos, porque eso es exactamente lo que somos. Los que tengan dudas pueden preguntar en Burkina Faso. Al mismo tiempo, dado que la gente que sufre no puede esperar a que nos hagamos sabios, necesitamos sentir el gozo del dar – un sentimiento que no necesita mucha sabiduría, sino que la aporta.

En resumen, debemos formar a nuestra juventud (y a nosotros mismos) para ser capaces de darle orientación a nuestros vidas. Somos ricos, ¿ahora, qué?

Dulce símbolo (a lápiz) de victoria.

Lo confieso y lo admito. Esa marquita en forma de v estirada a la derecha me tira. Porque cuando con ellas marco un item de una lista de tareas me siento muy bien. Hecho. Completado. Victoria.

El éxito, tal como argumenta David Allen en “Organízate con eficacia” es una excelente motivación. ¡Ah! si mis profesoras hubieran sabido el arcano poder que esos cuadraditos ejercen sobre mí… Porque, ¿sabes? cuando uno ha acabado la jornada, y contempla esas casillas completas, se siente un cierto amor propio, la fantástica alegría del deber cumplido.

O el espectro del fracaso. Puedes engañar a tu jefe, a tus colegas e incluso a tí mismo, pero no a esas casillas vacían. Te acusan: “vago”, te suplican “no me dejes para otro día”, te anima “aún me puedes completar”.

¿O qué crees que estoy haciendo casi a las diez de la noche?

Y así, con el viejo sistema del palo y la zanahoria, me motivan a completar mis tareas. Creo que a tí también te pueden ayudar. Así que anota las pequeñas cosas que tengas que hacer, justo con su casilla, y completálas. Pero cuidado… harán que te pongas las pilas.

7 maneras y media de organizarte -bien- con eficacia.

[EN] This article is an edited translation of the previous post. It’s adapted to the needs of the Spanish reader.[/EN]

En España no es muy conocido, pero David Allen es uno de los maestros estadounidenses de la productividad personal. Su sistema conocido en inglés por las siglas GTD ha sido publicado en Español bajo el título “Organízate con eficacia”. ¿Funciona el sistema?

Sí que funciona, va como la seda.

¿Entonces por qué recibe tantas críticas?

Le pasa lo que a cualquiera que va el primero y…

¿Qué nos quieres ocultar?

Vale lo reconozco, hay un defectillo, puedes dejarte llevar y acabar esclavo de tu propio sistema.

¿Y aún así lo recomiendas?

Claro. Porque el problema no está en Organízate con Eficacia (en adelante OcE) sino en no haberse leído el libro bien. Ahora mismo os doy unas pautas para que eso no os pase.

La clave aquí está en la gestión del éxito. O como decían los romanos al general que entraba en triunfo, “recuerda que eres mortal”. Porque, ¿a quién no le gusta el éxito? Engrandece tu ego, te hace sentirte orgulloso de tí mismo. Y eso nos gusta. ¿Y qué decir del éxito económico? ¿Del triunfo en el amor, las relaciones, lo deportes? Siempre es genial.  De hecho una de las razones por las que OcE funciona tan bien es porque te alimenta todos los días con pequeñas dosis de triunfo, en forma de pequeñas acciones completadas.

¿Pero sabes lo que pasa con el éxito? Se puede convertir en una droga y acaba esclavizando. En otras palabras puedes pasar más tiempo con tu agenda que resolviendo tareas. ¿Necesito deciros lo absurdo que resulta?

Algunos consejos prácticos.

1.- Lee libros de filosofía, religión, ética y ciencia. (Va en serio)

Ningún sistema de productividad puede, por sí mismo, equilibrar tu vida. Esa es la tarea -en grados- de la ética, la filosofía, la religión y la sabiduría. Saber usar una agenda sólo te ofrece un marco para administrar tu tiempo y definir tus prioridades en la vida. Pero nada más. ¿Cómo defines esas prioridades? Si fueras Cristiano podrías remitirte a Cristo y su mensaje, si budista al Buda, si musulmán a Mahoma y el Corán, si marxista a Marx… Pero eso es decir bien poco, seas lo que seas, siempre te será ventajoso reflexionar sobre los fundamentos de la condición humana.

…si no, un día podrías verte esclavizado por una hipoteca que ha pagado la casa que “necesitabas” sólo para “demostrate” que no eras peor que ese vecino.

2.- Lee el libro de David Allen. “Como organizarte con eficacia”.

U otro parecido. En España parece que estoy haciendo publicidad por lo desconocido que es este mundillo.  Pero dejadme convenceros. Desgraciadamente las agendas no vienen con manual de instrucciones. Y resulta que no es tan sencillo manejarlas. Sí, se pueden aprender cosas por internet gratis -y de hecho así empecé yo- pero sólo hasta cierto punto.

Yo os aconsejo lo mismo, navegad un poco, si sabéis inglés buscad GTD, si no echadle un vistazo al canasto o Dutudú (o aquí mismo). Descubrid alguna estrategia de productividad, y aplicadla. Vuestro propio éxito será mi mejor argumento para que os toméis esto en serio.

3.- Deja fluir OcE (u otro sistema)

A una mente fluida le gusta un sistema líquido. Ninguno de los sistemas que he estudiado -no son tantos- recomienda un seguimiento estricto y fanático hasta la última coma. Sino que, en vez de eso te recomiendan flexibilidad.

No hagas las cosas como David Allen, como predican en el canasto o en Dutudú Examina el problema, busca consejo si lo necesitas y soluciánola de la manera más sencilla posible.

4.- No compliques el sistema más de lo que sea necesario.

Utiliza el menor número posible de listas de tareas. Si tu ordenador está permanentemente conectado a internet no necesitas dos listas separadas de tareas: una de “ordenador” y otra de “internet”. Si trabajas fuera de casa, ¿necesitas una lista de tareas de “oficina”? Creo que no.

5.- Tampoco caigas en demasiada simplificación. A un estudiante de secundaria cuyos padres le controlan el tiempo que está conectado, le sería de utilidad tener una lista de tareas de internet.  ¿Quién compra bien sin una lista de la idém?

6.- Echa un vistazo a los que critican a David Allen (o tu gurú de productividad favorito). Muchas veces tienen ideas útiles que puedes aprovechar. Los seguidores de OcE sabemos que David Allen recomiendan anotar en un hora o día concreto sólo lo que ha de hacerse obligatoriamente en esa hora o día. Por ejemplo, una reunión. Por otro lado Leo Babauta de Zen Habits, recomienda anotar cada día tres tareas importantes, que es lo primero que harás esa mañana. ¿Acaso se muere alguien si combinas los dos sistemas y te propones finalizar tres tareas un día concreto, aunque sea antes de tiempo?

7.- Entrena tu disciplina. Ninguna aplicación de administración de proyectos o agenda, ni ninguna idea popular como el movimiento back to paper (“vuelta al papel”), ni siquiera eldietario.com te servirá para nada, a menos que tengas un poco de disciplina. La buena noticia es que la disciplina es un hábito que puede adquirirse y entrenarse. El Kaizen u otro método como las famosas 5S de Toyota te pueden  ayudar a adquirir y mejorar esa disciplina.

7,5.- Vuelve a leer el libro de David Allen (u otro). La primera lectura de un libro -normalmente- la tienes que pagar, pero la segunda sale gratis. No me seas tacaño. David Allen recomienda en su libro una segunda lectura después de adquirir cierta experiencia aplicando su método. Es una muy buena idea, y una que deberías servir para no acabar siendo uno de esos fanáticos de la productividad que llegan a escribir un blog. Un poco más en serio, evitarás exageraciones y mejorarás.

¿Puedes aportar alguna idea? Pues comenta y serás más feliz.

Deporte para gordos.

Yo también soy gordo, lo he sido casi toda mi vida y lo soy aún al menos al momento de escribir este artículo. Debo confesar, aún parezca extraño, que no deseo permanecer en esta situación rolliza. No sólo por las mayores dificultades para encontrar un empleo o pareja. Ni por presumir de nada; sino principalmente por salud y felicidad.

Paro aquí, pues este artículo no trata de la motivación para estar sano. Ésta la doy por supuesta. De lo que quiero tratar aquí es de que se puede correr siendo gordo. La prueba un servidor, que cuando empezó estaba entre Obesidad 1 y 2, tiene cierta alergia y pies planos no del todo corregidos. (O sea que cuando camino mucho, me duele).

Aún así he conseguido hacer Pilates, Bodypump (con la lengua afuera) y correr 17 minutos con veintisiete segundos.

¿Cómo?: Kaizen.

Kaizen viene a significar “pequeña mejora” y funciona porque los mayores obstáculos para mejorar son más sicológicos que físicos.

  • Nos da miedo hacer el ridículo, ¿verdad? Ser el gordito que corre lento mientras todo el mundo te mira (o nos lo creemos, que seguro tienen cosas mejores que hacer).
  • Nos parece que no podremos aguantar.
  • …ya, pero seguro que lo dejo en una semana.
  • O estás corriendo y aparece un dolor raro que no sueles tener y entra el miedo a romperse uno algo.
  • Y luego está que correr con veinte kilos de sobrepeso es cargar con una buena mochila.

Vale, pues aún así se puede. Y éste es el plan.

  1. El primer objetivo tiene que ser muy pequeño, tanto que estés completamente seguro de poder alcanzarlo. (Yo me puse 4 minutos).
  2. El objetivo se alcanza como sea. Tienes que correr cuatro minutos. Lo mismo da en cuatro series de un minuto que en dos minutos. Rápido o arrastrándote. La única regla es que han de ser cuatro minutos.
  3. Una vez alcanzado el primer objetivo proponte una mejora pequeña para el siguiente día (yo me puse treinta segundos más).
  4. Anota y comparte tus progresos. Ponte una medalla. Te lo mereces. (No vale comerse una medalla, hay que buscar mejores recompensas que ponerse a comer).
  5. Contínua así todos los días (o casi) hasta que llegues a un objetivo parecido al de la gente normal (también podemos llamarlos flacuchos, enjillados o lo que quieras). Luego propónte mejorar la calidad.

Y ya está, es así de simple. Funciona, porque mi niño, ¿cómo te vas a convencer a tí mismo que no puedes correr treinta (o diez, o cinco) segundos más?

Por último, no hagáis burradas. Kaizen también funciona porque le da tiempo a vuestro cuerpo a adaptarse. Sí, casi todo es sicológico, pero no todo. Paciencia, con vosotros mismos y con vuestro, cuerpo. ¡Lo lograréis!

(Y quien me conoce sabe que no hablo así de no estar totalmente seguro).

Foto Cortesía de Mike Baird CC -by

Mis experiencias con tumblr

Por sugerencia de un amigo de Militeraturas creé un pequeño blog sobre juego de rol en solitario, solorpg, en tumblr, una plataforma de microblog. (O blog pequeñito). Después de unas semanas usándolo éste es mi veredicto.

Ventajas:

  1. Tumblr va al grano, es incluso más sencillo y rápido de utilizar que blogger.com
  2. Aún así tiene plantillas de diseño atractivo y su modificación es relativamente sencilla.
  3. El servicio de atención al usuario funciona bien, por lo menos con un servidor.
  4. Tumblr promociona una forma de trabajar que prima al contenido original sobre las chorrad… digo sobre los widgets.
  5. Puede integrarse en otros blogs.

Desventajas:

  1. La recepeción de comentarios no viene “de serie” en las plantillas. Tienes que instalar widgets o modificarla.
  2. Algunas de las plantillas (silo por ejemplo) están diseñadas para contenidos muy breves.
  3. Insertar publicidad requiere -como en wordpress- unos mínimos conocimientos de html.
  4. Idioma: Inglés

Veredicto:

  • Tumblr va muy bien para lo que está diseñado: una plataforma de microblogging para tipos con cierta vocación artística que les guste las formas breves, gran variedad y modificación.
  • También puede usarse por novatos que quieran probar suerte en el mundo del blog, siempre que se defiendan en el lugar de Shakespeare.
  • Es también una excelente plataforma de lifecasting, aunque yo personalmente prefiero twitter para este propósito.

Referencias:
http://www.tumblr.com/
http://twitter.com/

Foto Cortesía de Mahalle CC -by -sa

Como concentrarse en una sola cosa a la vez.


El presente artículo es una traducción libre y adaptada de una entrada en inglés del Blog “Zen Habits”. Su autor ha puesto su blog en el dominio público y he decidido aprovecharlo. Ni siquiera pide que le ponga un enlace, pero yo soy un caballero. 🙂

Estás trabajando en dos proyectos a la vez y viene tu jefe y te pone dos nuevos encargos sobre la mesa. Mientras estás al teléfono te entran tres correos. Sales corriendo a hacer la compra. Al Blackberry y al móvil se están quedan sin baterías. Y entonces aparece un compañero y te pregunta…

¡Felicidades! ¡Estás jugando a los malabares de la multi-tarea!

En esta era de tecnología instantánea, somos bombardeados con información y demandas de nuestro tiempo. En parte, ésta es la razón por la que “GTD” es muy popular en nuestro mundo; es un sistema diseñado para tomar decisiones rápidas y mantener todas las tareas de tu vida en orden. Pero incluso con GTD, a veces las tareas nos sobrepasan tanto que cualquier sistema se derrumba.

“Life Hack” en su excelente artículo “How to Multi-task,” presenta la naturaleza de la multitarea y como hacerla sin renunciar a concentrarse en una cosa a la vez.

Lo que aquí presento es Como NO hacer multi-tarea; una guía para trabajar de forma que no se resienta tu salud mental.

Primero, algunas razones por las que no se debe hacer multi tarea.

  1. Hacer varias cosas a la vez disminuye la eficacia, debido a la necesidad de “cambiar de marcha” en cada nueva tarea una y otra vez.
  2. Hacer varias cosas a la vez es más complicado, y por tanto más inclinado a causar estres y errores.
  3. Hacer varias cosas a la vez puede ser una locura, y en este mundo caótico, necesitamos reinar en el terror y encontrar un pequeño oasis de sensatez y calma.

Aquí van algunos consejos sobre como NO hacer varias cosas a la vez.

  1. Haz listas de tareas pendientes para diferentes contextos (llamadas, ordenador, salidas, casa, esperando por, etc), según tu situación.
  2. Ten una herramienta de captura (por ejemplo un cuaderno) para anotar lo que necesite hacerse.
  3. Ten una bandeja de entrada física y una para el correo electrónico (las mínimas) para que todas las cosas se puedan agrupar en un sólo lugar (una para papel y una para lo digital).
  4. Planifica tu día por bloques, con bloques abiertos en medio para las cosas urgentes que surgen en el momento. Puedes probar con bloques de una o media hora, según lo que funcione mejor para tí. O prueba con bloques de 40 minutos, con 20 minutos de por medio para tareas diversas.
  5. A primera hora de la mañana, ponte a la Tarea Más Importante. No hagas nada más hasta que esté completa. Date un pequeño descanso y luego continúa con tu siguiente Tarea Más Importante. Si puedes completar dos o tres de éstas por la mañana, el resto del día irá rodado.
  6. Cuando trabajes en una tarea asignada a un bloque de tiempo, desconecta todas las distracciones. Sal del correo electrónico y de Internet, si es posible. Apaga el móvil. Intenta no responder al teléfono, si te es posible. Concéntrate en esa única tarea, e intenta hacerla sin preocuparte por ninguna otra cosa.
  7. Si sientes ansia de comprobar tu correo o cambiar a otra tarea, párate. Respira profundamente. Vuelve a concentrarte. Vuelve a la tarea en cuestión.
  8. Si surgen otras cosas mientras estás trabajando, ponlas en la bandeja de entrada, o anotálas en tu sistema de captura (un cuaderno, un pda, un post-it…). Y vuelve a la tarea.
  9. De vez en cuando, según vayas completando una tarea, procesa tus notas y tu bandeja de entrada, añadiendo las tares a tu lista de tareas pendientes, y re-estructurando tu planificación si es necesario. Procesa el correo y las otras bandejas de entrada a intervalos regulares.
  10. Sucede a veces que una interrupción es tan urgente que no puede aplazarse hasta que hayas completado la tarea a mano. En ese caso, haz una nota de donde te has quedado, y ponla junto con todos los documentos o notas asociadas a esa tarea juntas y aparte (quizás en una carpeta de “pendientes” o de “proyecto”). Cuando vuelvas a la tarea, puedes sacar la carpetar y comprobar tus notas para ver dónde lo dejaste.
  11. Haz respiraciones profundas, estírate, y descansa de vez en cuando. Disfruta de la vida. Sal fuera y contempla la naturaleza. Mantente cuerdo.

Bueno, eso es todo. Resta decir que yo he seguido estos consejos y puedo atestiguar que funcionan.